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PRIMEROS FOTONES DE OTOÑO

 

Después de un parón observacional en septiembre por el tema meteorológico, este mes he podido salir varias veces. Aquí dejo un extracto de lo observado una de esas noches:

Salida de observación la noche del lunes 20 al martes 21 de octubre de 2014.

El cielo no está limpio, hay nubes altas y mientras iba ascendiendo por las carreteras hasta el punto de observación que está a algo más de 1.200 metros sobre el nivel del mar se veía polución atmosférica. Ha estado toda la semana con buen tiempo, no ha habido viento y pese a estar despejado, la atmósfera estaba tan sucia que no se veían las poblaciones más allá de unos 15Km.

Meteorología. Las predicciones decían que, pese a la ausencia de nubes bajas y medias, iba a haber nubes altas hasta las 23h, aprox.

El cielo tiene en principio unas “telarañas” que reflejan bastante la luz y eso hace que el SQM marque apenas 21,0 que es una cifra bastante pobre.

Seeing. No fue óptimo pero tampoco un desastre. 3/5

Equipo. Telescopio Dobson de 406.

Oculares utilizados: Nagler 22 T4 (82,7x); Barlow x2 (165x con N22); Explore Scientific 6,7 (271 x)

Sesión. Comienzo la sesión a las 21:30 después de montar el equipo y cenar mientras todo va adaptándose térmicamente.

Termino poco más de las 4h.

Al terminar la observación, me doy cuenta de que no he apretado los tornillos que mantiene rígida la estructura “truss”. Lo que explica de dónde venía esa aparente descolimación de secundario que no me ha dejado aplicar todos los aumentos que hubiese podido.

Constelaciones. Lyra, Pegasus, Andromeda, Lynx, Orion, Monoceros.

Uno de los primeros objetos observados es la Nebulosa del Anillo, M57, a modo de evaluación y huyendo de las zonas con nubes. Primero con 82,7 aumentos, luego con el doble, más tarde con 271x y finalmente con los aumentos indeterminados que proporciona el cabezal binocular. Sin haber transcurrido apenas tiempo con el telescopio al aire y el regular estado atmosférico, la imagen no era del todo mala.

He querido probar objetos de otra naturaleza para ver un poco también cómo respondían y he elegido dos de las galaxias-satélite de M31, que caen en “término” de Cassiopeia (NGC147 y NGC185). La conclusión es parecida, el cielo no está tan mal como aparenta y, sin llegar a ser una noche extraordinaria, sólo puede ir a mejor.

Hoy me he traído de casa el capricho de localizar dentro del cúmulo globular M15 la nebulosa planetaria Pease 1.

22:58h; Temperatura de 16,5 ºC; 46% de humedad relativa y SQM en escasos 21,0.

He estado los últimos 45 minutos aprox. en M15, en Pegasus, y no observando el globular “per se” sino buscando en su interior la planetaria Pease 1. He traído dos mapas detallados de la situación de la nebulosa en el interior de M15. No es fácil de ver y mucho menos de diferenciar de las estrellas que la rodean. Apenas brilla en la magnitud 15 e incluso el uso de filtros tampoco resulta determinante para “separarla” de las estrellas corrientes. No en vano fue descubierta tan tarde como 1928; La 1ª nebulosa descubierta dentro de un globular. Hoy se conocen cuatro. Lo he conseguido con la imprescindible ayuda de las fotos para lograr identificar patrones en la disposición de las estrellas del propio globular y que me sirviesen de flecha. La he visto y no he tenido ninguna duda de que la estaba observando pero en este primer intento no he podido aplicarle unos aumentos adecuados para que su cuerpo aumentase en escala.

He podido usar 543 aumentos, aunque no eran muy efectivos y no mejoraban la resolución. A ver si a lo largo de la noche hago un segundo intento en mejores condiciones.

Otro capricho que me he traído es encontrar globulares en M31. Para ello me sirvo de una carta detallada en donde hay señalados una treintena, aunque algunos de ellos se me escapan por su escaso brillo. Hay que localizar estrellas que sirvan de referencia u objetos como son M110 y M32. A partir de ahí seguir localizando estrellas cada vez menos brillantes y cercanas a los globulares buscados. El que hay rotulado al lado de M110 es G73, tiene una magnitud de 14,9 y es bastante asequible. Las estrellas de referencia son una de mag. 9,5 y otra de 11,3; localizo después el G280 de mag. 14,1; el G205 de 14,7; uno muy cercano al núcleo, que no he llegado más que a intuir debido al brillo del centro de la galaxia es G185 de mag. 14,4; el G148 de mag. 15, etc. La máxima magnitud alcanzada ha sido de sólo 15,4. Tampoco es que pueda ir mucho más allá pero de poder afinar más las estrellas creo que podría haber llegado a los globulares que figuran con magnitud de 16,4 sin excesivo problema.

Realmente, todos estos objetos no tienen volumen observable al telescopio y después de observar 8 ó 10, la cosa empieza a aburrir. El único globular con cuerpo sin lugar a dudas es G1, pero merece observación aparte.

Regresando a Pegasus y en este caso en los alrededores de M15, veo que hay un cúmulo globular, aunque “cae” en los dominios de Delphinus. Se trata de NGC7006, de mag. 10,6 y 0,9 arcmin. No he sido capaz de resolverlo ya sea por seeing o por colimación, pero aun en buenas condiciones dudo mucho que se deje avasallar. Tiene un núcleo bastante abigarrado que se va disolviendo poco a poco hacia el exterior. No he podido resolverlo ni por el centro ni en la periferia. Es digamos que una nebulosa redonda y así supongo que le parecería a su descubridor allá por el S.XVI

01:52h; 15 ºC; 42% de H.R.

Estaba en NGC7177 en Pegasus. Es una galaxia espiral barrada de magnitud 12 y 3,2 x 2,1 arcmin. Puede parecer redonda aunque se le adivina cierta elongación, el núcleo es brillante pero no estelar y no tiene bordes abruptos sino que se va disolviendo con el fondo. Por momentos, digamos un escaso 30% del tiempo, me ha parecido ver como si tuviese penachos. Al ser una espiral barrada se supone que debe tener una barra y su correspondiente penacho en cada extremo. De todos modos es muy sutil. Me ha dado la impresión de que había algo más de claridad en uno de los supuestos penachos que en el otro. Una acumulación de brillo más evidente.

NGC7177 – Wikipedia

Sigo en Pegasus esta vez con la galaxia NGC7457; Mide 4,4 x 2,5 arcmin.; mag. 11,6; Es elíptica porque ya le puedes dar tiempo de observación que no resalta ningún detalle. Lo que adquiere es volumen. El ojo se va haciendo sensible al brillo de la periferia, que es una periferia típica de una galaxia elíptica que no tiene bordes abruptos, se va difuminando poco a poco en el espacio. El núcleo es brillante pero no estelar. La observo con 271x.

Cansado de deambular por Pegasus sin encontrar nada (hoy estoy particularmente torpe) me voy a Taurus a ver M1 y algunos objetos interesantes que pueda haber cerca. De ahí salto a Gemini y por allí hay un globular aunque realmente cae en los dominios de Lynx, conocido como “Vagabundo Intergaláctico” o NGC2419. Es uno de los globulares más remotos de la Via Lactea, 300.000 años-luz de nosotros, que viene a ser la distancia que nos separa del núcleo galáctico o el doble de lo que nos separa de la Gran Nube de Magallanes. El nombre le viene porque hubo un tiempo en el que había dudas de que estuviese conectado gravitacionalmente con nuestra galaxia. Realmente lo está, pero muy débilmente. Tiene una magnitud de 10,4 y un diámetro de 1,8 arcmin. En otros atlas figura con diámetro de 4 arcmin. Todo depende de hasta qué nivel de brillo dejes de considerarlo parte del objeto. El brillo absoluto es semejante al de M54 u Omega Centauri, pero la brutal distancia hace que pase casi inadvertido. No la puedo resolver aunque la he apuntado cuando se encontraba a apenas 30º sobre el horizonte. Teniendo en cuenta que el SQM da medidas bastante discretas, no descarto que en mejores condiciones pueda resolverlo.

Después de un buen rato buscando y otro buen rato observando un objeto, toca hacer el informe. Se trata de NGC2537. Lo elijo porque no está muy lejos del objeto anterior (Vagabundo Intergaláctico). También en Lynx, se trata de la galaxia de la Pisada de Oso o NGC2537. En los catálogos sale como galaxia espiral barrada, aunque figura en el catálogo ARP de galaxias peculiares con la entrada 6.

Le tengo particulares ganas a esta galaxia porque la captó un amigo por accidente desde su recién estrenado observatorio, cuando apuntaba al cielo al azar con su LX200 de 254 y cámara CCD, y nos resultó tan raro en la pantalla del ordenador que salimos a comprobar que no había ningún objeto pegado en la lámina Schmidt porque pensábamos que era una mancha desenfocada de alguna viruta hoja. Como vimos que no había nada, consultamos el programa The Sky y efectivamente esa era la forma del objeto que había en las coordenadas a las que apuntaba el telescopio. En las fotos aparece como una huella semicircular con varios puntos de mayor brillo que parecen coincidir con las “almohadillas” de una pisada de oso. La verdad es que no he conseguido ver esa forma en visual. No recuerdo ahora si este objeto lo observé cuando hice la lista Herschell 400, pero desde luego no recuerdo haber logrado ver esta figura. Tanto me extrañaba que en todos los atlas saliese esa estructura semicircular y los tres dedos que pensaba que me había equivocado y estaba con un objeto cercano. Confirmo con el Triatlas, versión A-B que estoy en el lugar correcto.

En fin, se trata de una galaxia de mag 11,69; mide 1,7 x 1,5 arcmin. y la he estado observando a unos 35º sobre el horizonte. A lo mejor en mejores condiciones podría haberle sacado más detalle, pero aun así no parece que se pueda exprimir mucho porque el cielo está relativamente bien.

03:25h; Temperatura y humedad se mantienen constantes.

NGC1999, en Orion. Nebulosa de reflexión y de emisión que se parece a una nebulosa planetaria común: es redonda y tiene una estrella brillante en el centro. Su magnitud es de 10 y su tamaño de 16 x 12; La he observado en numerosas ocasiones y tiene una característica que es una “cuña” oscura que se le clava hasta el centro. Con telescopios de menos diámetro esa cuña parece abierta. Con más diámetro se capta más luz del exterior de la nebulosa, esta crece y la “cuña” termina quedando cerrada dentro del cuerpo de la nebulosa. La observo a 34º sobre el horizonte. Es una nebulosa desconocida por la competencia que hay en la misma constelación pero es un objeto curioso que llamaría la atención en cualquier otro lugar del cielo. Es parte de la nebulosa IC427 pero al ocular parece independiente.

Le echo un vistazo a la archiconocida Nebulosa Esquimal, NGC2392. Conforme avance el otoño y se encuentre más en el cenit, intentaré hacer observaciones más detenidas. Hoy no está mal, pero ni le dedico el tiempo que se merece ni puedo exprimirla para ver detalles que no sean los de siempre.

A las 3:55h decido ir terminando y el objeto elegido es la Nebulosa Rosetta, en Monoceros. Por supuesto, con la focal de mi telescopio se me sale por todas partes y la localizo encuadrando el cúmulo abierto NGC2244 que está en su centro y viendo el interior del “donut”. Por supuesto, con filtro. NPB en este caso. Es otro objeto digno de dejar para cuando está más en la vertical, porque pese a que no se puede abarcar, sí que tiene interesantes zonas con claroscuros y partes de la nebulosa que tienen su propia entrada en el catálogo NGC. De modo que… próximamente… en los mejores cielos.

Los últimos momentos los pasé vagando por M42 y alrededores y con Júpiter, que aunque ya tarde para mí, ya va poniéndose decente.

Nos vemos por ahí fuera.

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