NESTORGM.COM

Astronomía, astrofilia… y alguna rareza que otra

NEBULOSA ESQUIMAL (NGC 2392)

De los varios objetos que podemos encontrar en la constelación de Gemini, al menos de los más cercanos a la figura principal, yo destacaría la nebulosa planetaria NGC 2392. Este objeto no es ni mas ni menos que la Nebulosa del Esquimal, sobrenombre que se le dio por su apariencia en ciertas fotografías en las que parece una cara rodeada de una parka.

En cuanto a su naturaleza, se trata de una planetaria bipolar de varias capas superpuestas que una estrella de tipo solar ha ido expulsando al espacio. Un fuerte viento estelar de partículas ha ido arrancando y esculpiendo el gas que forma la burbuja creando unos filamentos que rodean la nebulosa de forma radial. Esta misma radiación procedente de la estrella central excita las partículas del halo, provocando un brillo fluorescente. Dos líneas espectrales, la de 5.007 y la de 4.959 angstroms del oxígeno doblemente ionizado producen esa tonalidad verdi-azul que se puede observar en buenas condiciones. La estrella central, HD 59088 es una estrella masiva enana de tipo O8 sospechosa de ser variable, 40 veces más luminosa que el Sol. Es una de las estrellas más brillantes en el centro de una nebulosa planetaria; Su temperatura superficial es de 40.000º K. Los datos que se pueden encontrar en cuanto a la distancia a la que se encuentra son muy dispares, oscilando entre los 1.300 a los 5.000 a. l., así como su diámetro real.

Para encontrar NGC 2392 yo utilizo el siguiente salto de estrellas: Buscamos Delta (δ) Geminorum, la centramos en el buscador y empezamos a desplazarnos hacia el exterior del cuerpo de Gemini (hacia el sureste) hasta que a 2,5º nos encontramos un asterismo formado por estrellas que rondan la magnitud 5 y que recuerda a una réplica en miniatura de la constelación Corona Borealis. Pues bien, a unos 40′ en sentido contrario a donde apuntan los extremos del mencionado semicírculo hay un par de estrellas de brillo similar (Mag. 9) separadas 1,6′. No tenemos más que echar un vistazo por el ocular para detectar la naturaleza no estelar de una de las dos componentes. Debido a su cercanía la estrella compañera además nos servirá de inestimable ayuda para enfocar perfectamente el telescopio.

Los aumentos que vayamos a utilizar ya dependen del telescopio que usemos y del cielo que nos toque en suerte.

La verdad es que escasean las nebulosas planetarias asequibles a telescopios pequeños y que muestren algo más que un círculo borroso, pero NGC 2392 es una estupenda excepción. En telescopios de moderada apertura y a unos 30 aumentos aparece como una estrella levemente hinchada. A unos 80x ya observamos que el disco va tomando cuerpo, 1′ de diámetro, moderadamente ovalado y no resulta difícil detectar cierto color verdoso. Ya a 150x salta claramente a la vista la estrella central inscrita en un anillo nebuloso rodeado por un halo menos brillante. Por supuesto, cuantos más aumentos utilicemos, más detalles podremos ver, aunque el límite casi siempre nos lo imponen las condiciones de la noche.

NASA, ESA, Andrew Fruchter (STScI), and the ERO team (STScI + ST-ECF)

Por supuesto, si las condiciones permiten ser generoso con los aumentos, cuanta más apertura tenga nuestro instrumento, más detalles seremos capaces de apreciar. Si la noche es buena el anillo exterior se ve completamente separado de la nebulosidad central que rodea la estrella. El uso de filtros nebulares no hace gran cosa en este objeto. Aunque puede ser usado un OIII momentáneamente para contrastar la nebulosa sobre el fondo, «nos cargaremos» el contraste entre las partes internas.

El brillo de la nebulosa ronda la magnitud 10; la estrella central algo menos, 10’5; la podemos encontrar en Gemini AR: 07h29m10.8s, Dec: +20°54’42» (2000) y los requerimientos mínimos en cuanto a instrumental pueden ser un telescopio de 100 ó 120mm de diámetro bajo cielos suburbanos.

Un objeto que estará presente en el cielo de otoño, suspendido en las heladas profundidades de nuestra galaxia, eso si, bien abrigado con su capucha.

Hasta pronto.

Néstor.

PD.: Artículo adaptado del aparecido en la revista RIGEL nº225 de la Asociación Valenciana de Astronomía.

Siguiente Publicación

Anterior Publicación

© 2020 NESTORGM.COM

Tema de Anders Norén